ERMITA DE SANT MIQUEL

Se encuentra en un pequeño tosal conocido con el nombre de Muntanyeta de Sant Miquel. La singularidad de este tosal es que todas las tierras circundantes corresponden a los términos municipales de Rafelcofer y l'Alqueria de la Comtessa, aunque este es propiedad de la Font d'en Carròs.

Históricamente, la jurisdicción era de nuestro pueblo. El acceso se encuentra en el antiguo camino de Xàtiva. En este lugar han sido encontrados numerosos materiales arqueológicos de diferentes etapas históricas, lo que hace pensar que fue un lugar estratégico para las diferentes civilizaciones que pasaron por estas tierras.

Su construcción se realizó en el lugar en que probablemente existían restos romanos, convirtiéndose posteriormente en mezquita durante la invasión árabe y luego en iglesia - ermita cristiana. Hay documentos en los que se menciona que fueron encontradas restos romanos como monedas, lápidas, restos de estatuas y cerámicas. En su cima se alza la ermita de estilo gótico con un porche de tres arcos, frontón y espadaña. El edificio de planta cuadrada está alicatado con azulejos rojos a lo largo de las paredes.

La nueva imagen de Sant Miquel se encuentra en la iglesia parroquial de la Font, debido a que la antigua fue robada igual que su campana. Cuenta con una casa adosada con puerta de arco curvado y cubierta a dos aguas de tejas morunas que antiguamente era habitada por el ermitaño. Hay documentos diversos, y memorias de gran valor histórico, en los que se habla de la utilización, costumbres y anécdotas que tuvieron lugar en esta ermita. Por ejemplo, que el ermitaño habitante de la casa subsistía de limosnas, pero cuando no eran suficientes, las arcas municipales se hacían cargo de él. El entorno natural en el que se encuentra es característico porque se pueden encontrar una gran variedad de plantas medicinales propias de nuestra comarca como son el tomillo, frigola, romero y pebrella.

El día 29 de septiembre de cada año, se realiza una peregrinación desde la Font d’en Carròs hasta la ermita para celebrar el día de Sant Miquel. Con motivo de esta celebración, la imagen del santo es llevada desde la iglesia parroquial hasta la ermita. Allí se realiza una misa en honor al santo seguida de un almuerzo popular. En otras ocasiones también se han hecho actuaciones musicales, conciertos y danzas populares.